Del aprendizaje de la cultura
a la cultura del aprendizaje
El aparente deterioro del
aprendizaje está ligado a la actual sociedad
que cambia a un ritmo frenético, y que
exige de nuevos conocimientos, saberes y destrezas.
Si comparamos el aprendizaje
humano con el de otras especies comprenderemos la relevancia social del
aprendizaje y de sus fracasos.
Baddeley indica que las especies
que habitan nuestro planeta tienen dos mecanismos complementarios para su
adaptación al medio:
1)
Programación genética: mecanismo muy eficaz que permite desencadenar pautas de
conductas muy complejas con incapacidad para adaptarse a nuevas condiciones.
Especies “inferiores”.
2)
El aprendizaje: posibilidad
de modificar o moldear las pautas de conducta ante los cambios que se producen
en el ambiente. Es más flexible y eficaz a largo plazo. Especies “superiores”.
Los humanos tenemos una inmadurez
más prolongada, un apoyo cultural más intenso y capacidades de aprendizaje más
desarrolladas y flexibles.
La capacidad de aprendizaje en la
psicología humana es uno de los procesos más difíciles de simular en los
sistemas de inteligencia artificial.
El núcleo básico humano está
formado por la capacidad de aprendizaje y del lenguaje y por el humor, ironía,
mentira… Ello es lo que nos diferencia de otras especies y sin las cuales no
podríamos relacionarnos con otras personas por lo tanto no adquiriríamos la
cultura.
Vygotsky dice que nuestro
aprendizaje responde a un diseño genético y cultural.
Culturalmente cambia lo que se
aprende y la forma de hacerlo.
Una breve historia cultural
del aprendizaje
El aprendizaje como actividad
socialmente organizada es reciente.
El primer sistema de escritura
conocido nace en Sumeria y es un aprendizaje memorístico o repetitivo. La
escritura es la memoria de la humanidad y el objetivo fundamental del
aprendizaje. La función del aprendizaje era reproductiva, los aprendices se
limitaban a repetir lo que sus maestros les enseñaban para recordarlo y de esa
forma transmitirlo.
En la Grecia y la Roma clásica
añaden a la educación elemental formada por la escritura y la lectura, la
música, gimnasia y elocuencia en Atenas y las escuelas de educación superior en
Roma.
Desde la Caída del Imperio Romano
hasta el Renacimiento apenas hay cambios en la cultura del aprendizaje y en la
Edad Media, la Iglesia se apropia de todas las formas del saber, es con la
invención de la imprenta cuando se producen cambios tecnológicos en la escritura y conforme la
alfabetización se difunde, el conocimiento se descentraliza y pierde su fuente
de autoridad. Es Copérnico quien nos hace perder el control de nuestro
planeta y Einstein nos hace perder
nuestras coordenadas espacio-temporales. Se pierde la certeza de tener un saber verdadero.
Hacia una nueva cultura del
aprendizaje: la construcción del conocimiento
Debido a la investigación
científica y de las nuevas teorías psicológicas y a los distintos cambios
sociales, culturales y tecnológicos, la concepción tradicional que tenemos del
aprendizaje entra en crisis.
La nueva cultura del aprendizaje
se define por una educación generalizada y una formación permanente y masiva,
por una saturación informática producida por los nuevos sistemas de producción,
comunicación y conservación de la información y por un conocimiento
descentralizado y diversificado. La distancia entre lo que deberíamos aprender
y lo que finalmente conseguimos aprender es cada vez mayor. No es que
aprendamos menos, sino que se exigen aprender mas cosas.
-
La
sociedad del aprendizaje
En la actualidad nuestra
interacción cotidiana con la tecnología nos obliga a adquirir continuamente
nuevos conocimientos y habilidades.
El ocio es también una industria
floreciente para el aprendizaje. Se puede decir que jamás ha habido una época
en la que las personas aprendieran tantas cosas a la vez. Somos aprendices y
maestros. Pero tanta necesidad de aprendizaje satura nuestras capacidades para
ello.
El aprendizaje requiere de
práctica y esfuerzo y de unas estrategias necesarias a tomar dependiendo de las
actividades que vayamos a realizar. Necesitamos variar porque si no el proceso
de aprendizaje sería monótono.
-
La
sociedad de la información
Estamos asistiendo a una tercera
revolución en los soportes de la información y este hecho está abriendo paso a
una nueva cultura del aprendizaje.
La información nos permite tanto
controlar como predecir los acontecimientos pero estamos saturados con tanta información.
En la actualidad, las nuevas
tecnologías de la información son muy asequibles y flexibles.
La fragmentación de la
información está muy ligada a la descentralización del conocimiento.
- La
sociedad del conocimiento (descentrado)
Frente al saber absoluto, las
modernas sociedades industriales multiplican los mecanismos de control. No
podemos conocer nada directamente sino es a través de los ojos del observador.
Se ha abandonado el realismo como forma de cultura. Ahora hay teorías, sistemas
e interpretaciones dónde antes había hechos y datos.
La pérdida de la certidumbre, la
descentración del conocimiento llega a casi todos los órdenes de nuestra
cultura.
La cultura del aprendizaje debe
dar paso a una cultura de la comprensión, del análisis crítico, de la reflexión
sobre nuestros actos y creencias y no
sólo al consumo.
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